sábado, 17 de noviembre de 2012
De vuelta de mis casi vacaciones
Despues de bregar con un proyecto y un congreso ya estoy de vuelta. La verdad es que fue una suerte que coincidiese una conferencia en España de lo mismo que estoy estudiando yo, así que pude combinar viaje de trabajo con vuelta a casa. Y ya aprovechando que he acabado mis quehaceres de momento, y pensando que he hecho unas cuantas excursiones extras este año que no he podido poner en el blog, he pensado en poner unas cuantas entradillas exprés en modo turbo.
Vamos a empezar por una entrada no recomendada para menores: uno de los festivales mas curiosos de Japón, y normalmente conocido sólo por extranjeros: el festival del pene.
El Kanamara Matsuri es un festival que se celebra en la ciudad de Kawasaki y que consiste en sacar un monton de penes gigantes en altares y adorarlos para que protejan a la gente de enfermedades y concedan hijos sanos y partos sin problemas. Bueno, eso y tambien dicen que para derrotar a un demonio-vagina con dientes, pero eso ya es folklore.
Los pasos que sacan en el festival son de esta guisa:
Por cierto, tambien es interesante fijarse en quienes son los portadores del paso en cuestión. Mas que nada porque tambien el festival se usa para pedir protección contra las enfermedades de transmisión sexual, y un colectivo interesado es el de prostitutas y transexuales de los barrios rojos. Así que tenemos un monton de porteadoras vivarachas y pizpiretas:
Ademas, que van gritando: "gran pene!, gran pene!" (pero en japo, claro)
Todo con mucha parafernalia: piruletas de pene, colgantes pene, etc...incluso había un pene para montar cual potro.
Que conste que tambien hacen lo usual de muchos festivales: sacar un Tengu a pasear.
Curiosamente los japoneses no suelen conocer o dar importancia al festival, sino que son los extranjeros los que van más a verlo.
Vamos a empezar por una entrada no recomendada para menores: uno de los festivales mas curiosos de Japón, y normalmente conocido sólo por extranjeros: el festival del pene.
El Kanamara Matsuri es un festival que se celebra en la ciudad de Kawasaki y que consiste en sacar un monton de penes gigantes en altares y adorarlos para que protejan a la gente de enfermedades y concedan hijos sanos y partos sin problemas. Bueno, eso y tambien dicen que para derrotar a un demonio-vagina con dientes, pero eso ya es folklore.
Los pasos que sacan en el festival son de esta guisa:
Por cierto, tambien es interesante fijarse en quienes son los portadores del paso en cuestión. Mas que nada porque tambien el festival se usa para pedir protección contra las enfermedades de transmisión sexual, y un colectivo interesado es el de prostitutas y transexuales de los barrios rojos. Así que tenemos un monton de porteadoras vivarachas y pizpiretas:
Ademas, que van gritando: "gran pene!, gran pene!" (pero en japo, claro)
Todo con mucha parafernalia: piruletas de pene, colgantes pene, etc...incluso había un pene para montar cual potro.
Que conste que tambien hacen lo usual de muchos festivales: sacar un Tengu a pasear.
Curiosamente los japoneses no suelen conocer o dar importancia al festival, sino que son los extranjeros los que van más a verlo.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Viviendo en Tokio
Muy buenas a todos. Últimamente Nahum me echa la bronca con que si no actualizo y tal y cual. Pero ciertamente, no es para menos, desde la entrada del Bon Odori 2011 de Madrid que no escribo (y de eso hace más de un año).
Pues bueno, desde hace unos meses estoy viviendo en Tokio y queria compartir por aquí mis fotos favoritas desde que llegué.







Hay que ver lo que me he currado el post xD
Saludos!
Pues bueno, desde hace unos meses estoy viviendo en Tokio y queria compartir por aquí mis fotos favoritas desde que llegué.
Hay que ver lo que me he currado el post xD
Saludos!
domingo, 19 de agosto de 2012
La cima del Fuji...que frío!
Ha tardado un poco porque me ha pillado unas vacaciones por en medio, pero aqui os dejo el último video del Fuji. Creo que es el menos interesante, porque estabamos tan hechos polvo que hablabamos poco y no grabé gran cosa, pero también es la parte de la subida que más cosas curiosas tiene.
Primero, parece que las últimas estaciones son las más próximas pero claro, la distancia que las separa se mide en vertical! Así que al final tardamos una eternidad en cubrir el espacio entre la 8 y la 9 y ésta y la cima. A partir de la 8.5 (hay más cabañas y mini estaciones a medio camino), la gente se apelotona como en un embotellamiento. Especialmente tras la 9, en la que ya se puede decir que entre los deportes que has practicado está el atasco alpino extremo.
Hacia el final de la subida hay dos puertas torii. Cuando llegas a ellas te sube mucho el ánimo, porque hay muchas partes en las que todavía no se ve la cima, pero a partir de ahí ya sabes que queda poco.
Arriba del todo hay un templo donde bendicen palos, libros y lo que haga falta, y un chiringuito donde venden todo a precio de oro, aunque casi se agradece más el poder sentarse a cubierto, porque el viento allí es terrible.
El cráter no tiene agujero abajo, o al menos yo no lo vi! Que decepción, yo que quería ver un pozo negro hacia las entrañas de la tierra...
Por último la bajada a mi me dejó en artículo mortis. Es una cuesta empinada de mini cantos rodados y entre el cansancio y que tengo alergia a caerme, me costó sangre sudor y lágrimas.
En fin, que eso de que "hay que subir al Fuji, ya que estás en Japón" yo creo que está sobrevalorado! Aunque claro, la vista era la leche, y fue toda una experiencia...
Primero, parece que las últimas estaciones son las más próximas pero claro, la distancia que las separa se mide en vertical! Así que al final tardamos una eternidad en cubrir el espacio entre la 8 y la 9 y ésta y la cima. A partir de la 8.5 (hay más cabañas y mini estaciones a medio camino), la gente se apelotona como en un embotellamiento. Especialmente tras la 9, en la que ya se puede decir que entre los deportes que has practicado está el atasco alpino extremo.
Hacia el final de la subida hay dos puertas torii. Cuando llegas a ellas te sube mucho el ánimo, porque hay muchas partes en las que todavía no se ve la cima, pero a partir de ahí ya sabes que queda poco.
Arriba del todo hay un templo donde bendicen palos, libros y lo que haga falta, y un chiringuito donde venden todo a precio de oro, aunque casi se agradece más el poder sentarse a cubierto, porque el viento allí es terrible.
El cráter no tiene agujero abajo, o al menos yo no lo vi! Que decepción, yo que quería ver un pozo negro hacia las entrañas de la tierra...
Por último la bajada a mi me dejó en artículo mortis. Es una cuesta empinada de mini cantos rodados y entre el cansancio y que tengo alergia a caerme, me costó sangre sudor y lágrimas.
En fin, que eso de que "hay que subir al Fuji, ya que estás en Japón" yo creo que está sobrevalorado! Aunque claro, la vista era la leche, y fue toda una experiencia...
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