• Las guarrerías hipercalóricas atacan de nuevo

    ...esta semana me fui a un conbini y arramplé con un montón de bolsas de patatas y similares para ofreceros el segundo capítulo de "Ay la patatica!" (nombre no-oficial). Curiosamente, esta entrada es justo despues de que Akira pusiera la del katsudon, que es bastante más sana y sabrosa... ..

  • Giseigo y gitaigo o las onomatopeyas del japonés

    Una de las cosas que más me gustan y más gracia me hacen como estudiante de japonés son las onomatopeyas...

    ...formando un vocabulario capaz de expresar una cantidad de cosas realmente sorprendente. Estas se dividen en dos tipos, los giseigo (擬声語) y los gitaigo (擬態語)...

  • Haciendo un buen katsudon (カツ丼)

    ...para mí el mejor katsudon del mundo es el que hacemos en casa, aunque bueno, esto ya se sabe, todo el mundo dice "las croquetas de mi madre son las mejores" y entonces tendríamos miles de croquetas mejores del mundo...

    ...Es un plato que se tarda en hacer, pero en el fondo es bastante fácil...

  • Ay la patatica!

    Llevaba unos dias planeando lo que iba a poner, pero no he tenido mucho tiempo últimamente, y viendo que el amigo Javi ha hecho una entrada similar, pues voy a complementarla.

    Aquí siempre me llaman mucho la atención las distintas bolsas de guarrerías y bollos de las tiendas, y aunque no esta bien guarrear a menudo...

Mostrando entradas con la etiqueta Cocina y comida. Mostrar todas las entradas
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lunes, 13 de mayo de 2013

Patatica Low Cost

Tiempos de crisis, amigos. Y para no ser menos, yo, que cuento como medio cerebro fugado, raciono (muchísimo) el blog. Austeridad, que le dicen...
Bueno, eso y que soy un vago sin remedio. Pero aprovechando un picnic, mi compañero Nestor me hizo un video comentando en modo exprés 2 tipos de patatuelas. Un video cortito pensando en la relación calidad-precio acorde con los tiempos que corren. Aquí lo teneis:


domingo, 20 de noviembre de 2011

El experimento porreril

Aprovechando que estoy pachucho en casa con un orzuelaco del copón, para variar. He querido hacer un experimento que tenía pensado. A tenor del título muchos pensareis: Nahum va a comprobar si en efecto las drogas blandas curan problemas de la vista? Pues no van por ahí los tiros., que sigo siendo un tío sano.

Los tiros van porque de cuando en cuando, al pasar por algún barrio chino, reparé en que en los puestos de nuestros simpáticos dueños de tiendas de todo a 100 aparte de comida china, que puede ir desde bollos rellenos de carne al vapor hasta brochetas de cerdo agridulce, me encontré con algo sospechosamente parecido a el desayuno mas castizo al tiempo que olvidado: las porras. Al que hico el marketing de los churros por todo el mundo se le olvido publicitar a nuestras queridas amigas. Pues bien, me encontré con que en los puestecillos de marras había cosas así:


Pero claro, las horas no eran las de tomarse una porra, y además me arriesgaba a que eso supiese a corcho de poliestireno. Sin embargo, el otro día dando una vuelta por mi barrio, me encontré con otro de esos puestos chinos que vendía estas pseudo-porras, curiosamente colocadas junto a las manitas de cerdo. Sí amigos, los chinos comparten mucha de nuestra gastronomía! Sin embargo como todo lo chino, veremos que no todo es lo que parece.
Que conste que las manitas de cerdo chinas aunque ricas, les falta algo. Pero lo importante es la porra. Aqui se llaman "pan frito" y tras probar una comprobe que era ocmo una porra blandurria y con menos sabor (y el interior no es tan tierno sino más gomoso). Como pense que podía deberse al estar tan blando. Este viernes compre unas pocas y las congelé, para comermelas tostadas para desayunar, y con chocolate, como debe ser.
El resultado de tan revolucionario experimento es el siguiente:
Aqui están recien sacadas del congelador. La pinta como veis encaja.
Y una vez horneadas quedan así:
A la rica porra!
Primero tengo que decir que curiosamente todas las porras son "dobles", esto es, que vienen dos como fusionadas una al lado de la otra. Por otro lado una vez tostadas están más crujientes, pero siguen siendo una pálida sombra de las nuestras.

Como veis el interior parece de corcho.
Sin embargo, con lágrimas en los ojos (sobre todo en el del orzuelo, que cómo pica el jodío), me las zampé esperando el día en el que me desayune unas auténticas.



Con chocolate (que por cierto es de marca hacendado) están mucho mejor, eso sí!

domingo, 29 de mayo de 2011

Una de yakitori!

¿Quién no conoce el yakitori? Estas brochetas de pollo a la parrilla que tan ricas están acompañadas de una buena cerveza!  Seguro que más de uno se ha puesto morado a yakitori (焼き鳥) en un izakaya o en algún puestecillo en Japón.

Para quien no lo sepa, el yakitori (焼き鳥 - literamente pájaro a la parrilla), son unas brochetas de pollo que son muy comunes de ver por Japón o cualquier restaurante japonés al que vayamos. Se suelen tomar mucho en los izakaya, en puestecillos por la calle o festivales y a mi personalmente, con una buena cervecita me vuelven loco.

Pues nada, como son muy fáciles de hacer y se necesitan muy pocos ingredientes, os voy a enseñar como se hacen en un momento! Tengo que decir que tradicionalmente el yakitori se hace con parrillas de carbón y la salsa se hace con la gelatina propia de la carne, pero aquí os voy a explicar la versión para hacerla sin complicaciones, que queda igualmente rico.

La foto no es mía, pero tampoco pasa nada no? :P
Tu pasas al lado de este puestecito, te viene el olor, y te tienes que comprar 10 brochetas por lo menos.

¿Qué vamos a necesitar? Pollo, preferiblemente el contra muslo pero da un poco igual, puerros o cualquier verdura que nos parezca que va bien en una brocheta, salsa de soja, azúcar, maicena y mirin (味醂 - sake dulce que se usa mucho en cocina japonesa). Como siempre os digo, intentad que la salsa de soja que utilicéis sea japonesa, no digo que otras como la china sean peores, lo digo porque el sabor es diferente.

Vamos a empezar cortando el pollo en trocitos para la brocheta. En casa somos un poco finolis e intentamos quitarle la grasilla.



Vamos a cortar también la verdura. Quería usar puerros pero como estaban duros como piedras he terminado usando también ajetes.


Metemos la carte troceada en un bol junto con 3 cucharadas grandes de salsa de soja, otras 3 cucharadas grandes de mirin y 2 pequeñas de azúcar.


Lo mezclamos bien todo y lo dejamos reposando una hora para que la carne vaya cogiendo todo el saborcillo. Mientras tanto podemos aprovechar y hacer arroz, sopa de miso o tumbarnos en el sofá como buenos vagazos.

Pasada la hora, toca ponerse a cocinar con la parrilla. En casa tenemos una pequeña para la cocina que está muy bien.

Hacemos la verdura, que la vamos a poner en la brocheta para hacernos los sanos.


Y después la carne, que es lo que nos interesa.

A continuación voy a poner unas imágenes para que os entre hambre y para rellenar el post que si no me queda muy corto.






¿Tenéis hambre ya no? Pues esto ya casi esta! Sólo nos queda hacer la salsa, que es muy fácil.

¿Os acordais del bol donde teníamos el pollo cogiendo sabor con el mirin, la salsa de soja y el azucar? Espero que no hayais tirado la salsilla, que la vamos a reutilizar. Le añadimos a la mezcla otras 2 cucharadas grandes de mirin y salsa de soja y otra 1 pequeña de azúcar y lo ponemos a hervir. Como antes teníamos ahi dentro el pollo, al hervir la salsa, ira saliendo un poco de "mierda" que tenía el pollo, que serán proteínas, grasas y cosas así; pues las quitamos con una cuchara, que esta feo dejar eso en la salsa.
Cuando hayamos hecho esto, metemos una cucharada pequeña de maicena, un pelín de agua y bajamos un poco el fuego. Al rato eso ira cogiendo espesor y querrá decir que ya está listo.

Ya sólo queda servirlo, ponemos el pollo y la verdura en los pinchos y luego ponemos por encima la salsa que acabamos de hacer.



VAYA PINTAZA! Nos han quedado estupendos!
いただきます!! itadakimasu!!


Lástima que duren tan poco
Hasta otra!

domingo, 24 de abril de 2011

Las guarrerías hipercalóricas atacan de nuevo

Últimamente Akira me está salvando el culo más que de costumbre en el blog. La cosa de volver a Tokyo y empezar la universidad no se si me ha vuelto más vago o simplemente me ha descolocado un poco, así que esta semana me fui a un conbini y arramplé con un montón de bolsas de patatas y similares para ofreceros el segundo capítulo de "Ay la patatica!" (nombre no-oficial). Curiosamente, esta entrada es justo despues de que Akira pusiera la del katsudon, que es bastante más sana y sabrosa...

Antes de que veais el video, deciros que tiene un corte porque justo a la mitad, me llaman por teléfono...las cosas del directo!



Y ahora, comentarios del video:

- Las patatas esas de la bolsa gigante son las peores patatas que he probado.
- Por contra, las de curri blanco, son los bocabits con menos sabor que he probado.
- Los muslitos me los acabé al terminar el video, aunque tienen sabor raro al principio estaban buenos, pero muy inferiores a los muslitos al ketchup que hubo en españa o los cangrejitos.
- Las cosas esas con pinta de judía pero con sabor a wasabi tienen una textura horrenda, y un sabor regulero. Se salvan de la quema porque te dejan el sabor a mayonesa de wasabi al comertela.
- Los ganadores indiscutibles son los ramenitos, y los de sabor yakisoba estaban tremendos. Habría que hacer una colecta para que los trajesen a españa, (en ese caso voy a registrar el nombre de "ramenitos").

jueves, 21 de abril de 2011

Haciendo un buen katsudon (カツ丼)

Hoy os traigo la receta de otro plato muy rico que vereis en muchos restaurantes si viajais a Japón, el katsudon (カツ丼).  Es un poco diferente al que he comido en otros sitios, pero para m´ el mejor katsudon del mundo es el que hacemos en casa, aunque bueno, esto ya se sabe, todo el mundo dice "las croquetas de mi madre son las mejores" y entonces tendríamos miles de croquetas mejores del mundo.

Como ya he dicho en otras entradas de cocina, las recetas que hacemos en casa están muchas veces adaptadas a los ingredientes que podemos conseguir fácilmente en España debido a que hay ingredientes que están a precio de atraco o que directamente no podemos conseguir. Por poner un ejemplo, el arroz que tenemos en España no es igual al que hay en Japón y ya sólo con esto bastará para que el plato no sepa igual, pero no os preocupeis, que esto está igualmente rico.

¿Qué vamos a necesitar? Pues así resumiendo para no aburriros: cebollas, aceite, zanahorias, sake, mirin, azúcar, salsa de soja, carne de cerdo, ajinomoto (o gluatamato monosódico), hondashi (caldo de atún seco) y muchos huevos xD.


Aquí tenemos el sake, la salsa de soja y el mirin. Como veis, nos han cobrado 4,50€ la botellita de mirin, aunque supongo que pasará igual en Japón con el aceite de oliva. Por cierto, como ya os dije cuando hicimos el miku misomen, el sake puede ser sustituido por vino de jerez si no tenemos más remedio (no queda igual, pero da el pego).
Para el que no lo sepa, el mirin es un sake dulce que se usa mucho en la cocina japonesa. Entre esto y el azúcar vias a pensar que me va a quedar un katsudon dulce, pero ya os digo yo que no.


Esto de aquí arriba es el hondashi (caldo de atún seco) por el que nos han cobrado 6,70€!! Al final nos va a salir el katsudon a precio de oro, pero tranquilos, que esto se usa en muchos otros platos y aquí sólo vamos a poner una cucharadita.

Y el ajinomoto (glutamato monosódico) que ya usamos para la receta del curry

Comenzamos poniendo 3 cucharadas de aceite en la sartén y metemos una cebolla hasta que quede un poco transparente. Nos os paseis con el sofrito de los ingredientes, que luego esto va a estar un rato cociéndose.


Ahora vamos a poner también la zanahoria. Al igual que hicimos con el curry, esto es marca de la casa, la receta original del katsudon no lleva zanahoria.



Vale, ahora vamos a poner un montón de líquidos al asunto. A fuego medio ponemos 3 cucharadas grandes de sake, después 2 cucharadas pequeñas de azucar y luego 2 cucharadas de mirin de las grandes.


Pero bueno! Si parece una sopa! Pero no pasa nada, que luego todo se evapora.

También vamos a añadirle un pelín de ajinomoto (glutamato monosódico) y 3 cucharadas pequeñas de salsa de soja. Lo dejamos un minuto cociéndose para posteriormente añadir un vaso de agua y una cucharada de las pequeñas de hondashi. Tengo que decir que todas estas medidas son un poco a ojo, ir probando la mezcla y añadir azucar si está salado o salsa de soja si está un poco dulce, pero en ningún caso useis sal.

Esto es el hondashi (caldo de atún seco)

Aunque el aspecto no ha cambiado demasiado, así queda después de un rato cociéndose tras todo lo que le hemos añadido. Como veis, el caldo se ha ido evaporando un poco.

Vamos a dejar esto cociéndose a fuego lento y mientras hacemos el tonkatsu (cerdo empanado) y el arroz.

No creo que nadie tenga problemas al hacer cerdo empanado, pero bueno aquí va una breve explicación para los que son unos inútiles en la cocina como yo.

Podeis compraros un lomo de cerdo tan majo como este o filetes normales que tambien valen claro.

Para empanar los filetes vamos a usar un huevo. En cocina japonesa es muy común quitar la cosilla esta que va flotando al lado de la yema.

Ya sabeis, mojamos en huevo batido, rebozamos en pan rayado, volvemos a meter en el huevo y volvemos a empanarlo para que quede bien y a freírlo con bastante aceite.

El pan rayado que se suele vender en España es muy fino. Si comeis tonkatsu en Japón notareis que las birutas de pan son más grandes y le dan un toque mas crujiente a los filetes.


Para hacer el arroz, podeis leer la parte correspondiente del post de "Haciendo curry que es domingo y toca" donde ya lo expliqué, que no quiero repetirme.


Cuando veais que ya se ha cocido todo bien, que está bien de sabor y que hemos acertado con las medidas de sake, mirin, salsa de soja, azucar y agua, coged 4 huevos y batirlos bien.

Ponemos los filetes en la sartén junto con todo lo demás y lo dejamos unos segundos.


Y añadimos los 4 huevos batidos por encima.


Y tapamos.


Debemos tenerlo tapado sólo unos pocos segundos ya que el huevo no debe quedar del todo hecho como una tortilla ni tampoco crudo, un punto intermedio.

Ponemos el arroz que queramos en el cuenco.


Y encima todo lo que tenemos hecho en la sartén. 


Y ya está!! A zampar! いただきます!

Es un plato que se tarda en hacer, pero en el fondo es bastante fácil. Puede que las primeras veces os salga demasiado salado, pero con un poco de práctica ya os ira saliendo bien. Si tenéis cualquier duda o pensais que algo no quedó bien explicado decidmelo!

¡Hasta la próxima!

EDIT: Me ha parecido muy interesante la respuesta que me han dado por twitter al publicar la entrada:
"@Akirarai おいしそう!El fácil manera es compra Konbu tsuyu o Soumen tsuyu que ya tiene todo. No hay que preparar la sopa con Soya, Mirin, Sake...".
Muchas gracias! no tenía ni idea! :)

miércoles, 13 de abril de 2011

Wagashi y el paso de las estaciones

El otro día nos regalaron una caja de wagashi y he querido hacer una pequeña entrada sobre el tema ya que me ha parecido bastante curioso.

De las palabras "kashi" (菓子) que significa dulce o golosina y "wa" (和) que significa "estilo japonés", el wagashi son los típicos dulces japoneses que muchas veces acostumbran a acompañar al té, ya sea en casa relajadamente o incluso en la ceremonia del té. Muchos de estos dulces están elaborados con anko (pasta de judías dulces azuki) y mochi (pastel de arroz), pero no todos son así, de hecho hay una variedad infinita de wagashi.

Los que nos regalaron en concreto son una especialidad de una tienda de Kyoto y tienen así como bastante clase (o al menos eso me pareció). Se llaman Hanakurabe (花くらべ), podéis ver la Web aquí.
El recubrimiento no sabría deciros de que está hecho pero lo de dentro sí que es anko, lo cual le da un sabor dulce pero bastante suave. La mezcla entre lo dulce del wagashi y lo amargo del té, hace que se ensalcen más sus sabores.


Una caja simple pero muy bonita


A que mola la taza. Es un "meoto jawan" (夫婦茶碗) que en japonés vendría a ser algo así como "taza de matrimonio".



Como veis en la foto, en la parte derecha el dulce tiene un detalle de flor de cerezo acorde a la época del año. Esto es una muestra de la importancia que se da en Japón a las estaciones del año y de cómo sienten ellos su paso, elaborando los dulces del té acorde a la época del año, para días festivos o incluso para ocasiones especiales. Son muchos otros aspectos en los que puede notarse este hecho, como por ejemplo en los jardines, los trajes o incluso la forma de adornar un plato, pero no voy a entrar ahora en detalle ya que tampoco es algo de lo que pueda hablar con propiedad.
Podéis deducir con esto, que las tiendas tienen que renovarse continuamente y mientras hay dulces que pueden venderse todo el año como puede ser el daifuku, otros sólo se venden durante esa época del año.


Lo de dentro es el anko. 

Me acordé de una revista que tenía por casa donde aparecían otros wagashi bastante originales con temas veraniegos. A mi la verdad es que me transmiten mucha frescura.




¡Mirad estos imitando las formas de diferentes frutas!
Y el dedo de mi madre, explicándome lo que os estoy contando en esta entrada xD.


Y este último wagashi os lo pongo por su simplicidad y belleza. ¡Me encanta!

¡Hasta otra!

lunes, 7 de febrero de 2011

Merienda en el...¿museo?

Ayer por fin pude decir que tengo una casa hecha y derecha, porque ya me trajeron mi sofa. Ya sólo me falta que mi pereza llegue al nivel de dormir en él por no sacar el futon (que ahora lo guardo en el armario), y de hecho, ayer faltó poco.
El susodicho artefacto es este:

La basura tirada es cortesía del que escribe

Ahora lo único es que no me cabe nada mas en la habitación, y tendré que empezar a apilar todo en estanterias a lo japo, del suelo al techo. Pero a lo que vamos, quería hacer una entrada cortita, sobre cuando fui al museo del ramen de Yokohama, que fui hace ya tiempo y ya lo tenía algo olvidado.

El museo del ramen, tiene más de parque temático que de museo, aunque si que tiene un expositor con la hsitoria del ramen. Para los que no lo sepan aun (que alguno habrá) el ramen son los fideos chinos, que aqui son superpopulares, y se toman con distintas carnes, verduras y setas en sopas, de gustos muy variados. Como curiosidad, en los tiempos de la posguerra se les llamaba sina soba (el soba son unos fideos japoneses,y  lo de sina es por china).

 La posguerra japo en tecnicolor

El museo que nos ocupa ahora consiste en una especie de escenario de cine gigante (está metido en un edificio muy grande) que imita el Japón de finales de los 50, y en el que hay distintas tiendas de ramen, que son minisucursales de tiendas famosas repartidas por todo japon. Con lo de famosas quiero decir que no es que sean cadenas normales de tiendas de ramen, sino que supuestamente tienen cierto prestigio. El panorama es este (de nuevo siento la calidad, ya sabeis que no soy muy fotero):

Como en el Show de Truman, hay cielo pintado y todo

A parte de la entrada (que son 300 yenes), el ramen de las tiendas no es nada caro (cuesta a veces incluso mas barato que tiendas de fuera). De hecho el problema está en que el ramen llena tanto que es imposible poder tomar un plato de cada una de las 9 tiendas del interior.

Y como en el Show de Truman, tambien anochece!

Pero existen varios trucos.  En primer lugar s epuede comprar una ración "mini". La he puesto entrecomillada, sí, porque de mini no tiene nada, sino que es una cantidad bien maja, y ademas el ramen no llena poco precisamente.
A mi me bastaron dos raciones para llenarme a lo bestia, pero al menos pude probar dos distintos.
 Lo cachondo es que te dicen que se espera que los adultos tomen una ración completa... (estos japos y sus reglas extrañas, que luego esperan que la gente cumpla).

Tienen hasta calles que no llevan a ningun sitio y urbanísticamente absurdas, como en la realidad

Otro cosa que hace la gente es comprar un bono anual (o mensual, no recuerdo como iba) e irse allí a comer de normal. De hecho son muchos los oficinistas que te encuentras allí a la hora de comer un día cualquiera.

No se ve bien pero en un lado está un tipo contando historias con dibujillos
El sitio además tiene tiendas de recuerdos, y de aperitivos, así como espectaculo callejero de vez en cuando en la plaza central. Una curiosidad es que las golosinas y refrescos que vende son cronológicamente correctos, así que son los mismos que se podían encontrar en los 50, envase vintage incluido.

Por último en la entrada hay una enorme tienda de recuerdos con las chorricosas de siempre: llaveros, adornos para móvil, cuadernos...pero tambien con herramientas para hacer ramen y con sets con los ingredientes para hacer los distintos tipos que hay en el museo. Pero vamos, con mis habilidades culinarias me limitaré a las tiendas de ramen...