• Las guarrerías hipercalóricas atacan de nuevo

    ...esta semana me fui a un conbini y arramplé con un montón de bolsas de patatas y similares para ofreceros el segundo capítulo de "Ay la patatica!" (nombre no-oficial). Curiosamente, esta entrada es justo despues de que Akira pusiera la del katsudon, que es bastante más sana y sabrosa... ..

  • Giseigo y gitaigo o las onomatopeyas del japonés

    Una de las cosas que más me gustan y más gracia me hacen como estudiante de japonés son las onomatopeyas...

    ...formando un vocabulario capaz de expresar una cantidad de cosas realmente sorprendente. Estas se dividen en dos tipos, los giseigo (擬声語) y los gitaigo (擬態語)...

  • Haciendo un buen katsudon (カツ丼)

    ...para mí el mejor katsudon del mundo es el que hacemos en casa, aunque bueno, esto ya se sabe, todo el mundo dice "las croquetas de mi madre son las mejores" y entonces tendríamos miles de croquetas mejores del mundo...

    ...Es un plato que se tarda en hacer, pero en el fondo es bastante fácil...

  • Ay la patatica!

    Llevaba unos dias planeando lo que iba a poner, pero no he tenido mucho tiempo últimamente, y viendo que el amigo Javi ha hecho una entrada similar, pues voy a complementarla.

    Aquí siempre me llaman mucho la atención las distintas bolsas de guarrerías y bollos de las tiendas, y aunque no esta bien guarrear a menudo...

viernes, 14 de enero de 2011

Viaje a la parte francesa de Canadá: Ottawa y las 1000 islas de Canadá

Aquí la primera parte del viaje a la parte francesa de Canadá.

Último día. Los viajes nocturnos en autobús, el madrugar, las fiestas y no parar durante todo el día hizo que el cansancio empezase a hacer mella en todos nosotros. Nos quedaban aún Ottawa y las 1000 islas de Canadá. Harto ya de la lentitud e indecisión del grupo brasileño acabé juntándome con un grupo de japoneses muy simpáticos que conocí en el autobús (bueno, me metí descaradamente en su conversación xD).

Como ya venía siendo habitual en este tour, parece que esté diseñado para gente que quiere decir “he estado aquí”, porque lo que es ver ciudades poco (sólo pudimos ver bien Quebec), y Ottawa no fue una excepción y más teniendo en cuenta que teníamos dos destinos en el mismo día.

Ottawa fue elegida capital de Canadá por albergar una gran comunidad tanto de habla francesa como inglesa (y por ello representar cierta “neutralidad”), está divida por el río del mismo nombre y que divide las fronteras de las provincias de Ontario y Quebec.

La verdad, poco más pudimos ver aparte del Parlamento, el río Ontario y sus cercanías (aparte de un tour montados en el autobús, que a mi no me dice nada).

Parlamento de Ottawa

Estas son las vistas que se veían detrás del Parlamento. Al otro lado ya es otra provincia.

Me encanta esta foto donde salimos todos los del grupo (menos yo :P). El chico de la izquierda fue el único español que conocí en toda mi estancia en Canadá.

Las fotos chorra que les gusta hacerse a todos los japoneses que he conocido, esto ya es normal general. Lo que más me gusta es la emoción con las que se las hacen.


Todo muy bonito y muy otoñal. No se cómo será en otras épocas del año, pero en Otoño los paisajes eran brutales.






Chateau Laurier, otro castillo construido para servir como hotel de lujo.

No dio tiempo a mucho más y partimos de Ottawa hacia las 1000 islas de Canadá. Es una visita muy recomendable si os pilla de paso.


Un paseo en barco por todas las islas bastante majo que dura una hora más o menos. Me hizo bastante ilusión montarme en el barco, aqui un servidor que no ha tenido demasiadas oportunidades.





Nos lo pasamos bastante bien en el barco, pudimos hacer buenas migas (volvimos a quedar en Toronto) y pude practicar un poco mi pobre nivel de japonés, de hecho no me quedó más remedio pues ellos tendían a hablar exclusivamente en japonés. Creo que mi japonés deja demasiado que desear y esto sirvió para darme cuenta más aun; no es lo mismo hablar con mi madre despacito y con gramática simple que con unos jóvenes hablando rapidísimo y usando miles de abreviaturas y jergas.


Las islas son 1000 si, pero porque son de este tamaño xD. Lo malo es que al ser todas privadas no pudimos bajarnos en ninguna. Quién pudiese comprarse una casa de estas...



Todo esto hacía frontera con USA.



Y ya iba siendo hora de volver, que quedaban 3 horas más de autobús.

Lo que es el viaje en si fue un poco decepcionante por el poco tiempo que tuvimos para ver cada sitio (aunque era previsible, no se puede ver tanto en tan solo 4 días) pero lo cierto es que fue una gran experiencia donde conocí mucha gente, pude practicar mucho inglés y sobre todo me lo pase en grande.

miércoles, 12 de enero de 2011

Viaje a la parte francesa de Canadá: Québec y Montreal

Cuando desperté hacía un frío que pelaba y el otoño estaba mucho más acentuado. Tras 10 horas de autobús nocturno habíamos llegado a Québec por la mañana.

Mi compañero de habitación y yo habíamos decidido apuntarnos a un viaje cuyo plan era recorrerse Québec, Montreal, Ottawa y las 1000 islas de Canadá en tan sólo 4 días.

La provincia de Québec (si, provincia, no estado) es una de las más grandes de Canadá y más pobladas con una cultura diferente al resto de Canadá, más cercana a la europea y cuya lengua oficial es el francés. Es por esto que Québec se considera casi una nación dentro de lo que es Canadá. Es más, según nuestra guía (que había nacido allí) se sienten muy orgullosos de sus costumbres y lengua heredadas de los franceses y se promueven muchos movimiento independentistas.

Nuestra primera parada fue la ciudad de Québec. Visitamos el City Hall nada más bajarnos del autobús para luego recorrernos las calles de la ciudad.

City Hall de Québec City.

Subimos a lo alto del observatorio. El edificio grande con el tejado verde es el Chanteau de Fontena del que os hablaré más adelante.


Y dimos una vuelta por la ciudad. Como veis, con un estilo que recuerda más a Europa.


Llegamos a la embajada francesa.

Aquí aprovecho nuestra guía para contarnos un poquito de historia y las batallas que mantuvieron los ingleses y los franceses, con victoria inglesa aunque posterior reconocimiento oficial de los derechos del pueblo francés de Québec así como el uso de la lengua francesa.
Nos contó también alguna que otra curiosidad. Yo no se si estaba un poco de broma o qué pero nos contó que allí a la gente le gusta salir a beber y los ingleses aprovecharon este hecho para atacar el día de la resaca (no se si refiriéndose a la batalla de los Llanos de Abraham que fue donde el ejército francés fue derrotado).

El tiempo mejoró mucho a lo  largo del día. Pudimos visitar el Chanteau de Fontenac, un castillo enorme que fue construido como un hotel de lujo.


Vimos las vistas desde la pasarela llamada Terrase Duferin desde donde se veían unas buenas vistas.









Los brasileños. Estaban un poco locos.

Aqui mi compañero decidió que quería sacarse una foto con nuestra magnífica y tan nacionalista guía.

Y después fuimos al Rue du Petit Champlain, una callecita estrecha y pintoresca llena de curiosas tiendas, cafes y galerías de arte. Para mí lo más bonito de la ciudad y quizá lo más emblemático.



Los tejados tienen esa separación para que en casos de incendio las llamas no pasen de una casa a otra.


Al rato se nos hizo de noche y volvimos al hotel. Cena sin nada destacable (me obligaron a comer paella en un español) y a la cama, al día siguiente nos esperaba nuestro siguiente destino.

Montreal quizá fue el punto negativo del viaje ya que el hecho de que el viaje fuese de tan sólo 3 o 4 días hizo que no pudiésemos ver la ciudad debidamente y nos  la enseñasen en un tour montados en el maldito autobús. Casi como si no hubiese ido, una lástima porque era una ciudad que tenía muchísimas ganas de ver.

Montreal es la mayor ciudad de la provincia de Quebec, obviamente también de habla francesa y situada en una isla entre los ríos San Lorenzo y el Rivière des Prairies. La entrada a la ciudad es símplemente espectacular cruzando uno de los ríos por un puente con los rascacielos de fondo. Muchos quizá la conozcáis por albergar el famoso gran premio de Formula 1.

Paramos delante del estadio olímpico, que está situado un poco alejada del centro y que al parecer fue bastante polémico por la cantidad de dinero que costó a la ciudad.



Una vez llegados al centro, la primera impresión que me dio es que a diferencia de Quebec con un estilo tan europeo, Montreal se asemejaba más a una ciudad como Toronto, con grandes avenidas y un aspecto más americano.


Aunque la parte antigua tenía su encanto.




Había una basílica que llamaban Notre Dame ¿pero cuántas Notre Dame hay? Por dentro era impresionante.



Allí la carne ahumada era bastante famosa y fuimos a probarla. Con mostaza estaba de muerte pero creo que estaba un poco seco para mi gusto.




Poco más que contar, volvimos al hotel para luego ver un poco la vida nocturna de la ciudad. Al igual que en Toronto, en casi todos los sitios hay que pagar entrada. No hay nada del otro mundo, lo mismo de siempre y el ambiente de siempre, pero no se si fue por ir de marcha con la gente brasileña que está un poco  loca, pero el caso es que lo pasé muy bien a pesar de que a mi no me gustan demasiado los “night club” que había por allí.

Borrachos perdidos que iban oye

viernes, 7 de enero de 2011

Felices Fiestas, con...

Ay! la navidad llegó a su fin, que penica. Bueno aqui no es que la haya disfrutado, pero al menos tenía pequeñas cosas a las que aferrarme, como mi arbolito de navidad, el catálogo de juguetes, y...si señores, Freixenet tambien está presente en el pais del sol naciente (y sin haberlo deseado...) como potencia mundial burbujeante que es.
Digo burbujeante no porque salgan burbujas tambien aquí, sino porque al cava lo llaman "vino burbujeante" (o chispeante, pero eso suena más como un eslógan): スパークリングワイン, o sparkling wine, escrito en katakana, nada más y nada menos.
Como podeis ver se vende en varios sitios:





Aquí teneis un anuncio del tren:

He sacado el menos ridículo, que conste

La verdad es que los anuncios son un poco malos (el que he sacado era el único normal), y aunque no he podido hacer fotos de los que dan vergüencita, no hace falta porque...sí señores, hay anuncio de televisión de Freixenet tambien en Japón!
De hecho los del tren son capturas cogidas del de la tele, así que podeis ver en todo su esplendor la cutrez.





Y os lo dice alguien que ha visto todos los anuncios de Freixenet de la historia (además tenemos en casa un dvd con todos), y que parte de su vestuario tiene la marca de la F en algun lado (hay que aprovechar el merchandising).
En realidad hay 4 anuncios, todos mas o menos iguales pero con distintos actores. Incluso en uno sale un gaijin que en el video no lo parece, pero en el anuncio de tren, sale clavado a Ron Perlman...Ay! hellboy, quien te ha visto y quien te ve...
Aqui están los dos restantes, con Ron en el primero
http://www.youtube.com/watch?v=gg9B1PltbgY
Y unas japas un poco pazguatas en el segundo:
http://www.youtube.com/watch?v=_f1Q47X5XL0

Que vale, que el anuncio bueno de este año parecía más un videoclip normal de Shakira que un anuncio, pues sí, pero leñe, una cosa es una cosa...